
¿Qué puedo hacer ahora con mi vida? Si dudo, entre lo que mi corazón siente y lo que pude sentir un día…No hay derecho para el daño que te hice…
Te abandoné sin más para olvidarte, en un movimiento egoísta sin pensar en ti, y en realidad tampoco en mí…Pasaban los días y yo me sentía bien, porque creía que sería más feliz así, no teniendo que llorar todos los días de mi vida por no tenerte, pero… en realidad he de admitir que no he dejado de llorar desde que intenté en vano olvidarte.
Día tras día me pregunté a mi misma por qué lo hice y aun ahora no he podido contestarme, porque mi corazón no ha olvidado tu voz, tu olor, la textura de tu piel, la intensa mirada de tus ojos, el dulce sabor de tu boca que tan amargo me resultaba al verte partir…
Nunca creí que pudiera ahogarme en las sombras de mi soledad al no tenerte, pero ahora veo que eras más importante de lo que yo consideré un día…
No soy quién para hacerte lo que te hice, pero así fue, y ojala nunca hubiera pasado, pues me arrepentiré todos los días de mi vida.
Cuando estuve contigo lo pasé mal al no poder tocarte, y morí literalmente y poco a poco por ti, pues sin ti sabía que no era nada, y sabía que todo lo que siempre valoré de mi vida, me lo aportaste tú.
Libertad, amor, confianza, amistad… términos que para otros podrían resultar insignificantes e incluso innecesarios, pero con ellos tú me aportaste mi verdadera vida.
Luché por ti, pero me rendí antes por miedo, por dolor, por el sufrimiento que siempre llevé dentro, y en vez de apreciar todo lo que me habías dado, recordé las lágrimas a las que diste vida en mis ojos. Y ahora lo pienso, y en verdad esas lágrimas solo yo pude controlarlas.
Tú me salvaste literalmente del suicidio, me hiciste sonreír verdaderamente por primera vez, y yo intente olvidar tu nombre, me rescataste de mi esclavitud absoluta y de las cadenas que ataban a mi corazón, y yo quise olvidar tus besos, me aportaste lo que nadie más supo ni ha sabido darme, todo, y yo me marché de tu lado sin querer volver a oír de ti…
Creo que lo que peor me sienta es no saber lo que quiero ahora, no entender los pasos que quiere dar mi corazón, porque se ha equivocado muchas veces.
Me siento tan mal cuando charlo contigo y te hablo fría como una roca, como si hubiera perdido toda mi confianza en ti, pero no es así y realmente me gustaría poder volver a ser lo que fuimos, a ser los amigos que empezamos siendo, porque sin ti yo no habría llegado a ser la persona que soy.
No se qué quiero, pero sé que tengo miedo porque no entiendo lo que ha pasado en mi vida, en la tuya y en la de tanta gente como me ha rodeado. Extraño encontrarte cada noche en el Messenger pero se que quizás no debo estar ahí, porque no encuentro una guía en nadie y estoy perdida, y pienso en ti, pero quizás no sea lo correcto.
Tan solo espero que el tiempo sepa guiarme hacia un buen destino…
