
Allí donde mi corazón me lleva, mi cabeza no podría vivir, pero... donde mi cabeza quiere ir, mi corazón se muere...
¿Me arranco el corazón del pecho y sigo existiendo como un monstruo? ¿O me corto el cuello y muero con el corazón en la mano?
Lucharía, pero a veces hay que aceptar que la batalla se ha perdido, cuando ves que solo vives de tus recuerdos, y que delante de tus ojos ya no hay nada...