15/12/14
Vivir...
Quiero volver a sentir, volver a soñar, volver a vivir sonriendo. Quiero que un nuevo día comience, porque aferrarse a los recuerdos del pasado duele demasiado y no quiero seguir siendo esclava de ellos. He tenido los ojos vendados demasiado tiempo, y he creído que sólo podía vivir del pasado. Tenía miedo a caer de nuevo y no poderme levantar, como antaño, miedo a no saber luchar, a olvidar, a llorar, a sufrir... Pero no puedo ir hacia delante si miro hacia atrás, porque volveré a tropezar una y otra vez con los mismos errores. Ya he pasado mucho tiempo en las sombras pensando en cómo volver atrás, pero lo hecho, hecho está. Las cosas pasan por un motivo, los errores del pasado se convierten en aciertos del futuro. El equilibrio necesario de la vida me hace pensar, que lo malo volverá como algo bueno. He llorado durante años por un error cometido, y al poder ponerle solución me he dado cuenta que ya no es lo mismo, mi error tenía que pasar para conseguir todo lo que soy hoy en día. Los fracasos, las pérdidas, los miedos, moldean las personas en que nos convertimos. Lo importante es disfrutar del viaje y aprender todo lo que podamos durante el camino. No puedo dejar que las lágrimas que perdí ayer mojen mi cara mañana, la vida es demasiado corta para culparse por ello. Yo he aprendido que lo inevitable no vale la pena lucharlo ni llorarlo. Si el pasado tiene que volver, volverá solo, no hace falta torturarnos eternamente por ello, ya que, si no vuelve, será porque, sencillamente, no tiene que volver.
12/9/14
Dudas, siempre dudas...
Hoy gritaría tan alto como para reventar el mundo. Quisiera volar tan lejos que pudiera desaparecer. Quisiera empezar de nuevo, pero ¿para qué engañarse? Las palabras sólo quedan ahí. Llenan páginas de libros de sueños o cuentan verdades del pasado, pero nunca nos ayuda en el futuro. Ojalá se pudieran cumplir los sueños...
Con el tiempo he aprendido que a veces los errores del pasado pueden convertirse en los aciertos del futuro, aunque es complicado saberlo en su momento.
El ser humano tiene un defecto (de miles) y es la duda. Si realizas una acción, sea como sea, siempre te preguntarás qué hubiera pasado si hubieras elegido al revés. Si dices "no" te preguntarás siempre que hubiera pasado al decir "sí" y viceversa. Nos arrepentimos de la mayoría de nuestras decisiones, pero es inevitable. Conoces a alguien especial y dudas ¿será el definitivo? ¿me querrá como yo a él? Si saltas al vacío y caes, te arrepientes de saltar, pero, sino, siempre te arrepentirás por no haber saltado. A veces dependiendo de nuestro carácter y las experiencias de nuestra vida, somos más fríos o más blandos al tomar las decisiones. Siendo frío pierdes más oportunidades, pero cometes menos errores; si por el contrario eres más confiado tienes muchas oportunidades, pero saldrás mal parado de muchas de ellas y encontrar el punto intermedio entre ambas es muy complicado.
Todo sería más sencillo si no hubiera mentiras de por medio, ni malos entendidos, ni desconfianza, pero una vez te hacen daño, ya nada es igual. Puedes fingir que nada ha cambiado, pero en el fondo no puedes ocultar lo que sientes. El miedo es muy difícil de superar... con el tiempo, sí, claro, pero no de un día para otro. Nos volvemos desconfiados, fríos y distantes y es muy difícil olvidar, por mucho que te esfuerces los malos recuerdos siempre reaparecen una y otra vez.
Cuando encuentras a alguien que te apoya y que día a día está ahí, todo es más fácil, pero si no tienes en quien apoyarte, es como escalar una montaña sin cuerda, cada día es más duro y más peligrosa la caída. A veces estás estancado en esa montaña sin saber si escalar o caer, y ahí sólo hay dos soluciones, encontrar a quien te saque de ahí apoyándote y con paciencia, o quién quiere que asciendas rápido la montaña y te acabará tirando.
Elegir en quien confiar será la diferencia entre el error y el acierto, pero siempre, siempre, te quedará la duda...
29/5/14
Para ti, que nunca te has ido de mi mente...
Han pasado 8 años desde que te conocí, por casualidad, y aún estás en mi mente como el primer día. Pasaste de extraño a serlo todo para mi, prácticamente, desde el principio... Los dos años que compartí contigo fueron, y siguen siendo, los mejores de mi vida.
Daría cualquier cosa por volver a cruzarme contigo en ese paso de peatones...
Intenté convencerme de que no te quería, porque me dolía no tenerte, de que no me hacías falta, de que solo fue un capricho, y nunca he estado tan equivocada... Hoy miro tus fotos y no puedo evitar llorar, ni mi corazón puede evitar saltar de alegría al ver ese rostro que le es tan conocido... Siempre has sido mi primer pensamiento en todos estos años, aunque yo nunca haya querido admitirlo. Viví dos años en soledad, no quería tener a nadie, solo a ti, no quería que nadie me besara ni me tocara... Nadie que no fueras tu... Pero...
Un día una chica me preguntó por ti, y dí por hecho que era tu novia. Quería saber que tal persona eras y que tal había estado yo contigo. Así que, poco a poco intenté olvidarte y pasar página, pensé, si está con ella ya no queda nada de lo que un día fue conmigo...
Conocí a un chico, estuve con él casi tres años, y en medio de eso, volviste a aparecer en mi vida... Me preguntaste si tenía novio, y yo contesté que si... No sabes como me arrepiento, daría cualquier cosa por volver atrás y decirte que no, que no quería seguir con él... Me dijiste que te ibas a Alemania y no volví a saber nada de ti.
No sé que opinión tienes de mi, seguramente me odies por el daño que te he hecho, pero si te sirve de consuelo, yo no he vuelto a sentirme a gusto y feliz desde que te alejé de mi lado... Tenía 17 años, era una cría (hoy lo sé) y no quise "malgastar" mi tiempo sufriendo por alguien a quien no podía ver ni tocar, fui lógica por una vez, y te perdí... A los pocos días, me di cuenta que sin ti, mi vida no tenía sentido alguno, y que por mucho que llorara porque no te tenía cerca, fue mucho peor llorar por no tenerte, ni cerca ni lejos... Siempre será el gran error de mi vida, y lo siento...
He intentado encontrarte, en vano, he hablado con amigos tuyos, he buscado tu teléfono, tu calle, tus datos, algo con lo que poder comunicarme contigo, pero tú, siempre has tenido ese "don" de desaparecer sin dejar rastro...
No sabes cuántas veces estuve tentada de coger las maletas e irme contigo, y un día lo hice, pero cuando iba a salir por la puerta me di cuenta de que era menor y podía meterte en muchos problemas...
No sé si esto lo sabes, pero busqué un piso en Madrid para irme contigo, y ahorré todo el dinero que pude para pagar los primeros meses de alquiler... Sabes que hubiera ido al fin del mundo, siempre y cuando hubiera sido contigo...
Una vez me preguntaste:
- ¿Hasta dónde estarías dispuesta a llegar?
Y yo contesté:
- Hasta el final...
Eso nunca ha cambiado
https://www.youtube.com/watch?v=zIHhIKNdQS8
Suscribirse a:
Entradas (Atom)


