
La luna se esconde tras las nubes de ésta oscura noche, olvida mi nombre y no quiere hablar conmigo, hoy que tanto necesito su ayuda, pues no logro ser como me gustaría y debo desahogar mis penas en esa amiga que siempre estuvo a mi lado, pero hoy, sin embargo, me ha abandonado…
Hoy que siento el vacío en mi interior, tan profundo, miro al cielo y no veo más que negra oscuridad, ni tan siquiera las estrellas quieren arrojar luz en mi mirada, ni tan siquiera ellas pueden oír mi sufrimiento.
Sé que estoy perdida sin él, sé que mi vida se hundió y se hizo difícil desde que se fue…
No he vuelto a ser capaz de amar, no he vuelto a poder ser fiel, tan solo siento odio hacia mi persona por ser como soy y no poder cambiar. Ojalá pudiera gritar al cielo en ésta noche oscura, en la que la soledad rodea mi ser, pero tampoco soy libre y me veo morir oculta en mi propio miedo. No puedo ya dormir, comer, no puedo vivir y estoy olvidándome de soñar, no se reír sin ocultar tristeza en mi interior, no se llorar si no es en el silencio de mi extraña morada, no se sino intentar olvidar el pasado, pero no puedo.
Pierdo las fuerzas con cada amanecer, en que la luz ciega mis ojos y yo me escondo para que no me vean sufrir, pierdo la esperanza cada vez que noto como mi piel es insensible ante la brisa, el calor, la escarcha… pierdo la cordura cada vez que la impotencia me obliga a desesperar encerrada en los cuatro muros de los que, ahora, temo huir.
Se que me hundo en mi propio recuerdo, mientras intento defender unos ideales que me ayudan a odiarme más aún, pues sé que es lo que merezco en ésta vida. Mi paso por éste mundo solo ha hecho daño a la gente que siempre he querido, y no puedo sino arrepentirme hiriendo mi cuerpo, porque eso no hará que sea menos culpable, pero alivia el intenso dolor de mi corazón…
No quiero con esto que nadie llore por mi ni se preocupe, pues en verdad siempre fui así por mucho que intentara ocultarlo, tan sólo pido que no me ayudéis, pues las personas estamos ciegas hasta que nos damos cuenta por nosotros mismos de la cruda realidad.
Lucho en un mundo que será siempre injusto, y no lucho por la justicia, sino por vivir, pero a veces esas ganas de vivir se van perdiendo lentamente, como se pierde la vida en las sombras de la soledad…
Huyo, ¿Y qué? ¿A quién le molesta? Quiero huir, porque puede que sea la salida fácil, porque no me veo con fuerzas para afrontar la dificultad de intentar ser feliz, porque ya… no creo en la felicidad…
Y ahora tan solo necesito ausentar mis pensamientos, intentar ser libre algún día en mi mente, pues incluso en mi mundo he llegado a esclavizarme a mi misma…
Hoy que siento el vacío en mi interior, tan profundo, miro al cielo y no veo más que negra oscuridad, ni tan siquiera las estrellas quieren arrojar luz en mi mirada, ni tan siquiera ellas pueden oír mi sufrimiento.
Sé que estoy perdida sin él, sé que mi vida se hundió y se hizo difícil desde que se fue…
No he vuelto a ser capaz de amar, no he vuelto a poder ser fiel, tan solo siento odio hacia mi persona por ser como soy y no poder cambiar. Ojalá pudiera gritar al cielo en ésta noche oscura, en la que la soledad rodea mi ser, pero tampoco soy libre y me veo morir oculta en mi propio miedo. No puedo ya dormir, comer, no puedo vivir y estoy olvidándome de soñar, no se reír sin ocultar tristeza en mi interior, no se llorar si no es en el silencio de mi extraña morada, no se sino intentar olvidar el pasado, pero no puedo.
Pierdo las fuerzas con cada amanecer, en que la luz ciega mis ojos y yo me escondo para que no me vean sufrir, pierdo la esperanza cada vez que noto como mi piel es insensible ante la brisa, el calor, la escarcha… pierdo la cordura cada vez que la impotencia me obliga a desesperar encerrada en los cuatro muros de los que, ahora, temo huir.
Se que me hundo en mi propio recuerdo, mientras intento defender unos ideales que me ayudan a odiarme más aún, pues sé que es lo que merezco en ésta vida. Mi paso por éste mundo solo ha hecho daño a la gente que siempre he querido, y no puedo sino arrepentirme hiriendo mi cuerpo, porque eso no hará que sea menos culpable, pero alivia el intenso dolor de mi corazón…
No quiero con esto que nadie llore por mi ni se preocupe, pues en verdad siempre fui así por mucho que intentara ocultarlo, tan sólo pido que no me ayudéis, pues las personas estamos ciegas hasta que nos damos cuenta por nosotros mismos de la cruda realidad.
Lucho en un mundo que será siempre injusto, y no lucho por la justicia, sino por vivir, pero a veces esas ganas de vivir se van perdiendo lentamente, como se pierde la vida en las sombras de la soledad…
Huyo, ¿Y qué? ¿A quién le molesta? Quiero huir, porque puede que sea la salida fácil, porque no me veo con fuerzas para afrontar la dificultad de intentar ser feliz, porque ya… no creo en la felicidad…
Y ahora tan solo necesito ausentar mis pensamientos, intentar ser libre algún día en mi mente, pues incluso en mi mundo he llegado a esclavizarme a mi misma…