
Quién sabe cómo empezó lo que comencé a sentir por aquel de quien la presencia me era tan solo un sueño, de quien los suspiros eran fantasía y las miradas irrealidad; nadie, ni tan siquiera yo puedo explicar lo que sus palabras me ofrecían y lo que sus mensajes me demostraban.
La luna se hizo mi mejor amiga, mi confidente en la noche, mi protectora en los sueños, quien no dejaba que despertara para no perderte en mi mente, quien me ayudaba a conciliar el sueño para comenzar cuanto antes mi viaje contigo…
Y tendida en mi cama, los recuerdos de tu cara, tus ojos, tus labios, tus manos, me hacían sonreír en la nada, como si un espíritu rozara mi cuerpo con la pluma de la felicidad irreal, como si mi mente pudiera imaginarte tendido a mi lado, mirándome.
Cada vez notaba más sensaciones al hablar contigo, más experiencias nuevas recorrían mi cuerpo y me obligaban a ser feliz, aquella felicidad, mi salvación, que aún ahora siento cada vez que una sola palabra florece de tus labios dirigiéndose a mi, cada vez que un mensaje escrito, inexplicablemente, consigue tocar mi corazón y hacerme volar.
Mucho hemos pasado en la distancia, pero juntos al fin y al cabo, bueno y malo que ha hecho que mi amor por ti se intensificara con cada día que no estabas ahí, y fuerzas que he tenido que sacar de donde no había para no olvidarte nunca ni a ti ni al amor que siento por ti.
Porque te quiero y no te he olvidado nunca, por ello quisiera compartir todo lo que poseo contigo, al igual que lo que ambos tenemos en común y en diferencia. Compartir contigo mi vida, mis sueños, mis ilusiones, mis deseos…tener contigo la oportunidad de ayudarnos mutuamente, como lo hemos hecho hasta ahora, pero estando el uno con el otro; tener la oportunidad de vivir lo que puedan ser recuerdos en un futuro que espero no muy lejano, recuerdos nuestros; y poder tenerte a mi lado al fin.
Porque no sabría vivir sin ti, ya que me sería muy difícil acostumbrarme de nuevo a la soledad de las cuatro paredes de mi habitación, sabiendo que si me caigo nadie me ayudará a ponerme en pie.